Xavier Abril
Poesía
ELEGÍA A LA MUJER INVENTADA
(Sin formas la conocéis:
es la yedra obstinada,
la reja y el amor
apenas lágrimas de otro tiempo)
Una mujer o su sombra de yedra
llena esta soledad de lámparas vacías.
En la memoria del corazón
está marchita una flor,
un nombre de mujer.
Los ojos de la ausencia
están llenos de lluvia, de paisajes helados y sin árboles.
¿Quién conoce el nombre de esa mujer
que olvida su cabellera en los ríos del alba?
¡Qué difícil es distinguir entre la noche
y una mujer ahogada hace tiempo en un estanque!
El desmayo de una flor no se compara
al silencio de los párpados cerrados.
(De Descubrimiento del alba)
ANOCHE FUISTE NOCHE…
Anoche fuiste noche. Mi mismo sueño. Saliste de mí como de una ducha. Yo tuve el
sentido del agua en tus costados. Recién, fuiste tú salida de mí. Vuelta a mí. En mí,
Antes nunca habías sido. Te sentí en tus lentos pies. En tu apenas tierra después
del nuestro goce.
La oscuridad de tu vientre me limitó en paraíso. Yo sentí miedo peludo, sexual, de
carpa de circo en soledad.
Tu goce es el único misterio que quiero poseer en sismógrafo.
El goce de la mujer es tan fino, que puebla al hombre y pasa sus tejidos mejor que
los rayos X.
Yo no sé hasta dónde se me fuga la mujer en el goce.
Siento celos de las condiciones sexuales del hotel.
(De Hollywood)
NATURALEZA
No alcanzaré a ser puro mientras no crezca yerba de mis
pies. Hasta no saber oscuramente que en mí fluye el agua,
crece el fuego, trashuman animales.
POEMA DEL SUEÑO DORMIDO
El hombre desvelado es más fino que la brisa nacida en la frente de las mujeres
dormidas. Y si pronuncia palabra es más silencioso que la llegada del alba.
La soledad de los árboles es menos penetrante que el desvelo.
El insomnio está lleno de ratones y dientes y pestañas.
Verdadera fauna nerviosa de la que se sale sólo por milagro.
INTIMIDAD
Estas en mí tan lenta que parece agua continua. Te veo caer en
mis últimos sueños, en blancos espacios de soledad. A la distancia
mínima del deseo y de la belleza.
Oigo la música de tu cuerpo en la yema de mis dedos.
(De Difícil trabajo)
ESTÉTICA
(Realidad, incierta realidad o sueño.
Mujer siempre dormida en el poema.
Gacela despierta en suave paisaje de nube,
ausente de césped y horizonte.
POESÍA ES A CONDICIÓN DE OLVIDO)
(De Antología de la poesía latinoamericana de vanguardia 1916-1935)
LA ROSA DE SU NOMBRE
La rosa, la rosa siempre,
La rosa que acompaña.
Aquí estoy de rosa a rosa
esperando la condena
Del que a la rosa se entrega,
Disperso bajo la Luna,
Soñando la rosa que era.
No busquéis rosa ninguna,
Descubridla en Primavera.
LA ROSA MÚLTIPLE
¡Oh rosa de lejanía,
rosa de rosa lejana,
que su nostalgia bebía
en jardines de Nirvana!
Así la rosa se hacía
al misterio más liviana;
en los sueños revivía
el tiempo que fue lozana.
La rosa torna a la rosa
en vuelo de luz, dichosa,
del cielo rosa al devenir.
Íntegra forma volvía
a sentir lo que sentía
en soledad de vivir.
LA ROSA ETERNA
En la mañana nacía
vestida de su alborada;
en la tarde fenecía
cual la rosa de la nada.
Estaba abierta de día,
de noche estaba cerrada;
cantaba como gemía,
sentía cuanto lloraba,
La flor del mundo ignorada,
que sólo el alma adivina,
de su tallo se alejaba
a ser la rosa divina.
(De La rosa escrita)
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